Cornucopia: el mito del cuerno de la abundancia y sus versiones

La cornucopia es el cuerno mitológico que nunca se vacía: rebosa de frutos, flores o riquezas para quien lo posee. Según el mito de la cornucopia más conocido, era el cuerno de Amaltea, la cabra que amamantó a Zeus en Creta; según otro, el que Heracles arrancó al dios-río Aqueloo.
Cada versión tiene sus propias fuentes antiguas, y el cuerno pasó después a las manos de Fortuna y de Plutón, a los escudos de América y a la mesa de Acción de Gracias.
Qué es la cornucopia y de dónde viene su nombre
La palabra viene del latín cornu copiae, «cuerno de la abundancia». Copia significaba riqueza o provisión, y de ahí salen en castellano «copioso» y la propia «copia». Los griegos lo llamaban keras Amaltheias, «cuerno de Amaltea», y el léxico bizantino de la Suda recoge la expresión como proverbio para quien vive en la abundancia.
En España la palabra tiene además un uso doméstico que pocos asocian al mito. Se llama cornucopia al espejo de marco tallado y dorado con uno o varios brazos para velas, muy habitual en iglesias y casas nobles del siglo XVIII; los inventarios de patrimonio de pueblos granadinos del Valle de Lecrín las registran a pares junto a los retablos.
El mito de Amaltea: el cuerno de la cabra que crio a Zeus
La historia arranca con Cronos, que devoraba a sus hijos para que ninguno le quitara el trono. Era el mismo titán que había castrado a su padre Urano: de aquella sangre nacieron las Erinias o Furias, y de la espuma del mar, según Hesíodo, la diosa Afrodita. Rea salvó al pequeño Zeus escondiéndolo en una cueva de Creta, en el monte Ida o en el Dicte según la fuente.
Allí lo alimentaron con leche de Amaltea. Pero quién era Amaltea cambia de un autor a otro:
- Calímaco, en su Himno a Zeus, y Diodoro Sículo (libro V) la describen como una cabra.
- Apolodoro (Biblioteca I) cuenta que las ninfas Adrastea e Ida criaron al niño «con la leche de Amaltea», sin aclarar del todo qué era.
- Ovidio, en los Fastos (libro V), hace de Amaltea una náyade cretense que tenía una cabra.
- Higino, en su Astronomía, acumula varias variantes; en una, las hijas de Meliseo reciben una cabra llamada Amaltea.
El origen del cuerno también varía. En los Fastos, la cabra se lo rompe contra un árbol; la ninfa lo recoge, lo llena de hierbas y frutas y se lo lleva a la boca del niño. Más tarde Júpiter subió a las estrellas a su nodriza y al cuerno. La versión que más circula en español, la de un Zeus niño que parte el cuerno jugando con su rayo y luego le concede el don de dar todo lo que se desee, es difícil de rastrear en los textos antiguos conservados y parece una reelaboración posterior.
Heracles y Aqueloo: el cuerno roto en la lucha por Deyanira
La segunda tradición lleva el cuerno a Etolia. Aqueloo, el mayor de los ríos griegos convertido en dios, pretendía a Deyanira, hija del rey Eneo de Calidón. Su rival era Heracles, hijo de Zeus y de Alcmena y, por la línea materna, bisnieto del héroe cuya historia se cuenta en el mito de Perseo y Andrómeda.

Ovidio dedica al combate el arranque del libro IX de las Metamorfosis, y lo pone en boca del propio Aqueloo, que se lo cuenta a Teseo con la frente mutilada. El río se transforma primero en serpiente y luego en toro; Heracles lo agarra por un cuerno, lo derriba y se lo arranca. Las náyades llenan ese cuerno de frutas y flores olorosas, lo consagran, y desde entonces la Buena Abundancia (Bona Copia) es rica gracias a él.
Apolodoro (Biblioteca II, 7, 5) ofrece otra salida: Aqueloo recupera su cuerno entregando a cambio el de Amaltea, que según Ferécides daba comida o bebida en abundancia. Así las dos leyendas quedan enlazadas en un mismo objeto.
Sófocles, que también llevó a escena la venganza de Electra y la historia de Edipo y la Esfinge, abre Las traquinias con Deyanira recordando el miedo que le daba aquel pretendiente capaz de presentarse como toro, como serpiente y como hombre con cara de buey. Los historiadores Diodoro y Estrabón racionalizaron el episodio: el «cuerno» sería un canal con el que Heracles domó el río, y los frutos, las tierras fértiles que quedaron al regarse.
Las versiones del mito, fuente por fuente
Cada autor antiguo cuenta una cosa distinta, y conviene no mezclarlas si citas el mito en un trabajo de clase.
| Fuente | De quién es el cuerno | Cómo se rompe o se obtiene | Quién lo llena |
|---|---|---|---|
| Ovidio, Fastos V | La cabra de la náyade Amaltea | Se parte contra un árbol | La ninfa, con hierbas y frutas |
| Ovidio, Metamorfosis IX | Aqueloo, en forma de toro | Heracles se lo arranca | Las náyades, con frutas y flores |
| Apolodoro, Biblioteca II | Aqueloo, luego canjeado por el de Amaltea | Heracles se lo arranca | Ya era mágico (cita a Ferécides) |
| Diodoro Sículo, libro IV | Aqueloo | Heracles lo rompe y lo regala a los etolios | Lectura racional: tierras fértiles |
Qué dioses llevan el cuerno de la abundancia
El cuerno de la abundancia funciona en el arte antiguo como una etiqueta: quien lo sostiene reparte bienes.
La más frecuente es Fortuna, que en las monedas romanas lleva el cuerno en un brazo y un timón en la otra mano. Su equivalente griega, Tique, también lo sostenía: Pausanias vio en Egira una estatua suya con el cuerno de Amaltea. Abundantia y Annona, la diosa del abastecimiento de grano de Roma, aparecen con él en las monedas imperiales.
Más sorprendente resulta verlo en manos de Plutón. En la cerámica ática, Hades aparece a menudo con el nombre de Plutón, «el rico», y sujeta una cornucopia: la riqueza del grano sale de bajo tierra. Pluto, el dios niño de la riqueza e hijo de Deméter, también lo lleva. Y lo lleva Gea, la Tierra, que en la Teogonía de Hesíodo surge justo después del Caos, antes de que este engendre a Nix, la diosa de la noche.
Qué simboliza la cornucopia en el arte y la heráldica
La cornucopia simboliza la prosperidad, la fertilidad de la tierra y la generosidad de quien reparte. A partir del Renacimiento se convirtió en atributo fijo de alegorías: la Iconología de Cesare Ripa (1593), el manual de símbolos que usaron pintores y escultores durante dos siglos, se la asigna a la Abundancia, la Liberalidad y la Alegría.
En la heráldica americana el cuerno se llena de monedas además de frutos. En el escudo del Perú, una cornucopia que derrama oro representa el reino mineral, junto a la vicuña (animal) y el árbol de la quina (vegetal). Colombia coloca dos en la franja superior, una con frutos tropicales y otra con monedas, a los lados de una granada. Venezuela muestra dos cuernos entrelazados sobre el escudo y Panamá incluye uno en uno de sus cuarteles inferiores.
La cornucopia hoy: de Acción de Gracias a Los juegos del hambre
En Estados Unidos y Canadá, la cesta de mimbre en forma de cuerno cargada de calabazas, maíz y manzanas es un adorno típico del Día de Acción de Gracias, la fiesta de la cosecha.
En la literatura juvenil reciente, Suzanne Collins le dio la vuelta en Los juegos del hambre (2008): la Cornucopia es una enorme estructura dorada en el centro de la arena, llena de armas y provisiones, y correr hacia ella al empezar los juegos es la forma más rápida de morir. La abundancia, convertida en cebo.
Preguntas frecuentes sobre el mito de la cornucopia
Amaltea dejó huella también en el cielo y en las armas de Zeus, y el cuerno cambió de contenido con los siglos.
¿Qué constelación está ligada a Amaltea?
La estrella Capella, una de las más brillantes del cielo de invierno, en la constelación del Cochero (Auriga). Su nombre latino significa «cabrita». Arato, en los Fenómenos, ya la llama «la Cabra sagrada» que dio el pecho a Zeus, e Higino explica que el Cochero la lleva en el brazo y a sus dos crías, los Cabritillos, en la mano.
¿Qué relación hay entre la cornucopia y la égida de Zeus?
Según una tradición recogida por Higino, Zeus usó la piel de la cabra que lo crio como protección en la guerra contra los titanes, y de ahí saldría la égida, el escudo que luego cedió a Atenea. Diodoro relaciona con este episodio el epíteto aigíochos, «el que lleva la égida».
¿Por qué se rellena con frutas y no con oro?
Las representaciones griegas más antiguas, desde el siglo V a. C., muestran frutas, espigas y flores porque el mito celebra la fertilidad agrícola. Las monedas llegaron después, con los soberanos helenísticos como Ptolomeo IV, que acuñaron cornucopias para anunciar la riqueza de su reino, y sobre todo con la heráldica moderna.
¿Dónde leer en español las fuentes del mito?
La Biblioteca Clásica Gredos tiene traducidas las Metamorfosis y los Fastos de Ovidio y la Biblioteca de Apolodoro, con notas que señalan las variantes. Para el combate con Aqueloo basta el principio del libro IX de las Metamorfosis, también disponible en la colección Letras Universales de Cátedra. El episodio de la cabra está en el libro V de los Fastos, en la fiesta del 1 de mayo.