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OLVÍDAME MÁS TARDE

24,00 

¿Sabes lo peor? Que no recuerdo cómo era. Me esfuerzo, pero no lo consigo. No sé si se reía o no; Si era una persona positiva o por el contrario, el mundo se le caía encima ante cualquier mínima traba. Ni siquiera podría reconocer cómo era su voz; la que durante tantos años escuché a diario. Eso me destruye por dentro. Me siento como si jamás hubiera existido. Para mí, ese ser siempre estuvo en silla de ruedas, con pañal; la baba colgando de su boca. Eso no le hace justicia. Me olvidó demasiado pronto, pero mi memoria tampoco conservó quién me protegía, quién me dio seguridad, quién me reñía; en definitiva, quien a diario se preocupaba por mi futuro sin saber que precisamente iba a ser quien más lo condicionara. Esa maldita enfermedad no sólo te mata. Elimina tu digno recuerdo. El Alzheimer te borra. Arrasa con todo rastro de lo que un día fuiste, salvo que alguien se rebele contra ello. Ése es el único motivo por el que he escrito esto, sobrepasando todos los límites de la intimidad. Rebelarme contra la deformación de su memoria. Ésta es mi singular rebelión. Un particular homenaje a todas las personas que de forma directa o indirecta han sufrido este Mal. Especialmente, para aquéllas que nunca encontraron un cuadro inacabado para despedirse de los suyos.

Disponible para reserva

SKU: CS-020 Categorías: , ID de producto: 2857

Descripción

Formato: 17 x 24 cm, con solapas.

Acabado: Plastificado mate.

Interiores: Edición ahuesado 90 gramos.

Nº de pág. 745 páginas.

ISBN: 978-84-18455-37-7

P.V.P.: 24,00 euros

Temática: NOVELA

Anotaciones de venta: Librerías GENERALES

Contenido exclusivo: Sí

Fecha de publicación: ENERO 2024

¿Sabes lo peor? Que no recuerdo cómo era. Me esfuerzo, pero no lo consigo. No sé si se reía o no; Si era una persona positiva o por el contrario, el mundo se le caía encima ante cualquier mínima traba. Ni siquiera podría reconocer cómo era su voz; la que durante tantos años escuché a diario. Eso me destruye por dentro. Me siento como si jamás hubiera existido. Para mí, ese ser siempre estuvo en silla de ruedas, con pañal; la baba colgando de su boca. Eso no le hace justicia. Me olvidó demasiado pronto, pero mi memoria tampoco conservó quién me protegía, quién me dio seguridad, quién me reñía; en definitiva, quien a diario se preocupaba por mi futuro sin saber que precisamente iba a ser quien más lo condicionara. Esa maldita enfermedad no sólo te mata. Elimina tu digno recuerdo. El Alzheimer te borra. Arrasa con todo rastro de lo que un día fuiste, salvo que alguien se rebele contra ello. Ése es el único motivo por el que he escrito esto, sobrepasando todos los límites de la intimidad. Rebelarme contra la deformación de su memoria. Ésta es mi singular rebelión. Un particular homenaje a todas las personas que de forma directa o indirecta han sufrido este Mal. Especialmente, para aquéllas que nunca encontraron un cuadro inacabado para despedirse de los suyos.

En palabras del autor

Cuestionario

<< Es un libro sobre la ausencia. Sobre el dolor. Y sobre una enfermedad que nos quita nuestro único tesoro: Los recuerdos>>.

Santiago Romero nació en Córdoba en 1975. Abogado de profesión y violinista a ratos, ha querido plasmar en «Olvídame más tarde» la vida de su padre, que murió de Alzheimer hace unos años. En la novela se narra la vida de Francisco, de su esposa Ana, de sus seis hijos, y de sus aspiraciones y los vínculos que, poco a poco, se van desmoronando por las exigencias y los cuidados de un hombre que, de la noche a la mañana, deja de ser él.

¿Qué vamos a encontrar en «Olvídame más tarde»?

El relato de una vida. De una vida atravesada por el Alzheimer. De la memoria, de la familia, de los cuidados… y de un cuadro. El que aparece en la portada. Un cuadro que será importante para Francisco. Un hombre que sabía perfectamente lo que era el Alzheimer, porque ya lo había vivido en casa, en su juventud, y que quiso despedirse de su familia antes de que el mal le consumiera por completo.

¿Cuál es la diferencia entre «Olvídame más tarde» y otros libros que hablan sobre este tema?

Además de una historia, la de mi padre, en mi novela, sin ser un tratado de psicología, hay mucho de ello en diversas secuencias del libro. Sin ser un manual de derecho, se reflejan con claridad las dificultades que la anterior regulación legal causaba a las personas con discapacidad. Sin ser un tratado de medicina, cuenta las diversas soluciones médicas que, a lo largo de veinte años de enfermedad, se administran al enfermo.

¿Cómo cambia la vida de alguien que vive con un enfermo de Alzheimer?

El problema es que la persona cambia. Muta su forma de ser. Su comportamiento. Ello, de forma muy paulatina, hasta tal punto que los inicios son realmente desconcertantes. Físicamente, el enfermo es el mismo. Se le presupone que sus reacciones deben ser las mismas, pero su personalidad ya no. Ello se refleja por ejemplo, en la fase de violencia, donde golpea, y al mismo tiempo lo niega. Insulta, cuando jamás nadie le había oído una mala palabra. Adaptarse a ello es una tarea compleja, dado que el entorno social, sus amigos, incluso los propios vecinos, no saben o no aciertan a saber, en qué momento la persona que sufre la enfermedad, actúa con arreglo a su propia convicción o en cambio, fruto de la propia patología.

¿Y puede acabar con la familia algo así?

La vida no se detiene. Los efectos respecto del cuidador son devastadores, pero los hijos hacen su vida, o al menos lo intentan, a pesar de resultar absolutamente mediatizados por la enfermedad. Ya no pueden disponer de su propio tiempo con libertad de conciencia. Por mucho que hagan, siempre resultará poco. Afrontar así los retos diarios supone que cada uno de los familiares parta con un peso respecto del resto de la gente a la hora de enfrentarse a los problemas que cualquier persona debe afrontar. Es una novela cruda que ahonda en el corazón de las familias, en sus frustraciones, en sus vínculos.

¿Cómo ayuda la lectura o la escritura a enfrentar el Mal del Alzheimer?

Nunca tuve la intención de publicar esta novela, pero sí de escribirla. ´Olvídame más tarde´, pese al drama que narra, juega con el humor. Creo que en la enfermedad el llanto y la risa van de la mano. Me dicen algunos amigos, muy generosos, que es un libro para recetar, y por eso me animaron a publicarlo.

Pero no ha debido ser fácil escribirlo.

No. No lo ha sido. Por las emociones, por hacer ese ejercicio confesional, y también respecto a las personas que salen, de una forma u otra, reflejadas en el libro. Mis hijas me preguntaron cómo era su abuelo. Ahí me di cuenta de que no recordaba cómo era la persona antes de la enfermedad. Absolutamente nada. Creo que esta novela es un acto de rebelión contra este olvido que sufrimos, pues los cuidadores y familiares solemos quedarnos con el recuerdo más reciente, sobre todo cuando el Alzheimer se prolonga durante muchos años, como es el caso mostrado en ´Olvídame más tarde´.

¿Puede ayudar este libro a personas que estén pasando por lo que tú y tu familia pasaste?

No lo sé. Ojalá. Puede ser una guía emocional, un patrón para lo que vendrá, con mayor o menor similitud a lo que cada uno esté viviendo. El cuidador y sus familiares sienten indudablemente soledad y aislamiento. Espero que la lectura de este libro palie, de alguna forma, dichos efectos al conocer la experiencia detallada de una familia que ya pasó por ahí.

¿Qué mensaje transmite a todos aquellos que se sientan identificados con el libro o que vayan a leerlo?

Mientras la ciencia no consiga encontrar una solución médica, sólo podemos quedarnos con los resortes de nuestra propia conciencia. La religión es otra herramienta: pensar que en el más allá volveremos a encontrarnos con la persona que se nos está yendo. Cada familiar tiene sus propias convicciones. Esto está tratado en la novela. Lo cierto es que, a modo de conclusión, siempre he pensado que el Alzheimer sólo puede combatirse con una fórmula que carece de precio: El cariño. El amor por el ser que recordamos.

Pero el caso de Francisco, el protagonista, es menos habitual, porque la enfermedad se alargó muchísimo en el tiempo.

Ocurre que el periodo temporal en el que se desarrolla la novela es demasiado largo, como larga fue la duración de la enfermedad, sí. Durante todo este recorrido, cada parte integrante de la familia cercana al enfermo, comienza a realizarse sus propias preguntas, encontrando respuestas que dependen de su ideología, de su religiosidad, de su relación con el que fue su padre. Por tanto, cada uno encuentra las suyas. Unas con más aplauso social, otras con menos. Pienso que, dado el número de hijos del enfermo, seis, toda persona que se haya visto cercana a este Mal encontrará un consuelo, un apoyo. Por muy destructivos que sean los pensamientos, encontrarán a alguno que pensó lo mismo. Esta enfermedad es tan dura que cualquier reacción humana ante la misma, la que sea, encuentra justificación ética.

¿Cómo fue terminar el libro?

Un alivio. Respiré muy profundamente. Abrí un vino con mi esposa. Y lo bebimos casi en silencio. Ella sabe que esta novela siempre estuvo en mí. Que siempre la llevé dentro, como un peso, como plomo en mis tripas. Y siento que ya pasó. Que ya saldé cuentas con mi memoria. Que ya plasmé lo que la memoria se empeñó en arrebatarnos.

¿Crees que a tu padre le hubiera gustado este libro?

Ojalá no haber escrito nunca esta novela. Ojalá mi padre siguiera en el salón familiar junto a mi madre, viendo partidos del Madrid, rodeado de todos esos nietos y nietas a los que la enfermedad no le permitió reconocer. Es un libro sobre la ausencia. Sobre el dolor. Y sobre una enfermedad que nos quita nuestro único tesoro: Los recuerdos.